corte de luz

Grupos de ladrones dejan sin luz las casas para verificar si los propietarios están de vacaciones; las asociaciones de vecinos alertaron sobre esta mecánica de robo en aumento

En varios municipios del conurbano bonaerense son habituales los cortes de energía en esta época de calor. Los delincuentes tomaron nota de la oportunidad e idearon una forma para detectar la salida de vacaciones de las familias y así poder concretar una nueva modalidad de robo. Los ladrones interfieren los medidores de electricidad que se encuentran en el exterior de los domicilios y cortan la energía. Cuando notan que no hay personas en su interior aguardan hasta que se acabe la batería de la alarma y entran en la propiedad con tranquilidad. La espera puede ser incluso de varios días, ya que las bandas verifican las vacaciones de una familia al no solucionarse el problema de energía tras algunas noches.

Las redes de seguridad vecinales alertaron sobre ese sistema para que puedan tomarse recaudo frente a la nueva modalidad.

«Hola, quería informar que un grupo de jóvenes en el barrio Mitre de Lomas de Zamora cortan la luz para después entrar a robar dentro de las casas»

denunció una vecina en el grupo de Facebook «Lomas Alerta» el viernes pasado. Los mensajes de este estilo se repiten en varias agrupaciones de vecinos de distintos municipios que colaboran con sus propuestas en la lucha contra el delito en sus barrios.

 

Marcela Moyano Bianco, de la red vecinal del barrio de Acassuso, contó a LA NACION que en su zona los robos de este estilo se efectúan de varias maneras, pero que en general los delincuentes se mueven de a dos por las noches, se acercan al medidor, suben la llave térmica y se retiran. Observan si hay alguien que investigue lo sucedido en el domicilio, y si ven que nadie responde a esa situación, aguardan a que, varias horas después, se acabe la batería de la alarma para luego entrar en la vivienda.

El 14 de diciembre pasado, en la calle Felipe Julianes, del barrio de Acassuso, según fuentes policiales, una pareja de ancianos fue víctima de esta modalidad. «Yo había notado que estaba todo oscuro y después vi linternas dentro de la casa e imaginé que eran ellos, pero a la madrugada nos enteramos de que se habían llevado todo», contó a LA NACION Marcela Pratto, una vecina próxima a la casa robada.

Y agregó: «Los casos por esta zona se repiten. Pero muchas veces no llegan a perpetuarse porque no bien se corta la luz llamamos enseguida a Edenor para saber si es un corte real y además ahora que estamos al tanto de esta nueva modalidad lo informamos al grupo de vecinos para alertarlos».

Según informaron a LA NACION fuentes judiciales de San Isidro, en la Fiscalía Descentralizada de Martínez se logró avanzar en las investigaciones sobre los robos hechos con esta modalidad delictiva y se esperan para los próximos días una serie de medidas de prueba para dar con una banda que utilizó esta modalidad de robo en las últimas semanas.

De la misma forma que en la zona norte del conurbano bonaerense, en los últimos meses del año pasado en la localidad de Temperley, unos ladrones entraron en una vivienda ubicada en las calles Estévez Correa e Indalecio Gómez y utilizaron el mismo método. Cortaron la luz desde el medidor, esperaron y al no ver movimiento dentro del hogar entraron por la ventana. Pero se encontraron con el dueño de la casa, forcejearon y los ladrones, sin titubear, le dispararon dos veces. El hombre se encuentra a salvo y los ladrones se escaparon sin poder concretar el atraco.

La nueva modalidad creció en esta época porque muchas familias se encuentran de vacaciones y los ladrones aprovechan la soledad de los hogares. En los barrios en los que más se repiten los casos es en zonas residenciales, donde por las noches no hay mucho movimiento y los delincuentes tienen tiempo para poder operar sobre el medidor de energía. Además, los vecinos que sufren esta clase de delito dicen que las empresas que brindan el servicio de electricidad están al tanto de la situación y muchas veces son ellos mismos los que les informan de que sufrieron un intento de robo.

La nueva trampa

Un caso de esas características tuvo como protagonista a Mario, ingeniero de 60 años vecino del barrio de Acassuso, que con pocos días de diferencia sufrió dos veces en carne propia un intento de robo. «Primero pasó en la casa de mi hija, que estaba de vacaciones, y después lo intentaron en la mía», dijo a LA NACION. «No se pudieron llevar nada, pero cuando llegó el personal de Edenor me informaron que el corte había sido intencional. Y me explicaron que los ladrones hicieron un agujero con un elemento punzante para poder hacer saltar la térmica».

Según los testimonios recabados, esta modalidad delictiva tiene matices. Los delincuentes pueden romper el medidor desde el pilar o bajar la térmica principal desde el interior del inmueble; allí cortan los cables de telefonía, TV o Internet y además usan inhibidores de señal, aparatos de venta libre que bloquean la transmisión de datos vía Wi-Fi.

Se suma a esto que también existen denuncias, según fuentes policiales, de que los delincuentes se disfrazan a veces de empleados de las prestatarias de servicios para reparar los cortes realizados con antelación por ellos mismos y así cometer el delito.

Otra de las formas que utilizan las delincuentes, para saber si hay gente en los domicilios, es colocar un precinto en las puertas. Si ven que no se rompe es porque saben que allí no hubo movimiento y con esa información proceden a cortar la luz y así concretar el robo.

fuente: Diario La Nación